23 de diciembre de 2008 Creado por caridadblus

La degustación del vino

 

En cuestiones de vinos existen diferentes tendencias: desde los puristas que jamás ordenan vino blanco para acompañar las carnes rojas, a los intrépidos que prefieren un tinto para maridar con el pescado.

Como sabemos, quienes se encargan de la elaboración de un vino, persiguen un objetivo ideal: acomodan todas las circunstancias para que su producto responda a lo que ellos se han planteado en la cabeza durante el proceso de creación. Y nosotros, como consumidores, a veces “traicionamos” un poco dicho ideal. Por ejemplo, cuando ordenamos una botella de vino, buscamos satisfacer ciertas expectativas personales que, a veces, no encuentran coincidencia con el productor.  

Si decidimos beber un tinto con pescado, puede que nos desviemos, que no extraigamos el potencial del, sin embargo se trata de una decisión personal que, si se toma sobre la base de un cierto conocimiento enológico, puede resultar placentera.

Así que, el maridaje es, ante todo, cuestión de gustos. Y en gustos se rompen cánones.