2 de enero de 2009 Creado por caridadblus

Un platillo de oro

No sé qué opinen ustedes, pero para mí es muy importante que la primera cena formal que se ofrece en el año es importantísima: es indispensable pensar en un menú que sea elegante, balanceado, que complazca a todos nuestros comensales. Buscando algunos menús en la red fue que me encontré con un platillo extraordinario, uno que no podré servir esta noche pero que despierta toda mi curiosidad. Hablo nada más y nada menos que del knish de oro.

El knish es un platillo de arraigada tradición judía, una especie de empanada con distintos rellenos. Lo interesante aquí es que las cocinas más vanguardistas y excéntricas han dado por preparar este alimento con langosta, caviar beluga y ¡oro comestible de 24 kilates!

Por supuesto que me surgió la duda de qué tan comestible puede resultar el oro. Pues bien, los especialistas aseguran que la ingesta de oro en proporciones muy pequeñas aporta varios beneficios al organismo, eliminando toxinas y retardando el envejecimiento de la piel.  Sorprendente, ¿no?

Y antes de despedirme, quiero agradecer las visitas de todos los lectores y desearles un año 2009 repleto de delicias y bendiciones.

Vía: GuíaSibarita