Cómo mejorar una pizza comprada en el supermercado – parte 2

Cómo mejorar una pizza comprada en el supermercado – parte 2

En nuestra nota anterior descubrimos una verdad que pocos aceptan: todos le agregamos algo a la pizza congelada. La primera idea fue queso, por supuesto, pero ¿qué tipo de queso? Puedes probar el que quieras, pero aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:

1)      No necesitas ni la mitad del queso que piensas ponerle. El queso se derrite y se expande, no te excedas o terminará quemado en la bandeja.

2)      Los quesos duros como el cheddar “sudan” grasa y humedad cuando los calientas. Si añades demasiado todo quedará húmedo.

3)      Ten cuidado con los quesos húmedos como el mozarela o el burrata. A diferencia de un horno pizzero, tu horno hogareño no tiene suficiente calor como para evaporar el exceso de agua y terminarás con una masa húmeda y desagradable.

  • Carne

La carne cruda (como la carne picada, por ejemplo) puede necesitar que la cocines al menos parcialmente antes de ponerla sobre tu pizza, dependiendo de cuánto piensas dejar la pizza en el horno o qué tan seca te gusta la carne.

La panceta se cocina en los 10 a 20 minutos que toma descongelar una pizza, pero en medio de toda la humedad del descongelado, nunca se volverá crujiente.

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Acerca de Carolina Alonso

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