
Yo suelo recurrir a esta ensalada por lo menos una vez por semana. La base son espinacas y queso panela, pero puedes agregar los ingredientes que se te antojen: huevo duro, jamón de pavo, aceitunas (éstas nunca fallan), jitomate, cebolla, champiñones y cualquier otra cosa que pueda combinar. A mí me encanta darle un toque crujiente con almendras tostadas o pedacitos de nuez.
La idea es cortar todos los ingredientes en trozos, meterlos en un bol, ponerles mayonesa y vinagre balsámico al gusto, y revolverlo todo muy bien. La ensalada puede servirte como guarnición de otros platillos e incluso para preparar bocadillos o sándwiches muy fáciles y saludables. Cuando la uso para sándwiches, generalmente le pongo atún, por aquello de las proteínas.