
Los materiales con que se fabrican nuestros utensilios de cocina son cosa de cuidado. Lo recomendable es no emplear utensilios que contengan plomo o fluor. Algunos minerales contenidos en los utensilios pueden transportarse a los alimentos durante la cocción. El peligro consiste en que estos minerales a veces son venenosos y pueden afectar nuestra salud.
¿Cómo evitar que esto suceda? Hay que poner mucha atención a las etiquetas antes de comprar sartenes, cacerolas, palas, moldes y demás. Los materiales más seguros son el níquel, la porcelana, el barro, el acero inoxidable y el vidrio resistente al calor. Los utensilios fabricados en estos materiales suelen ser más costosos que los demás, además de que representan una cocción más lenta, pero garantizan nuestro bienestar y el de nuestra familia.
En cuanto a los hornos, es indispensable que nuestros hornos de gas natural o propano se mantengan limpios y en excelentes condiciones. Evitemos al máximo la producción de gases tóxicos y de posibles explosiones. Los hornos eléctricos gastan más energía, pero tienen la ventaja de no generar residuos de combustión.
Una revisión general a utensilios, horno y cocina tal vez requiera de tiempo y dedicación, pero estoy segura de que el esfuerzo vale la pena.
Vía: Recetas para cocina