Jueves, 26 de febrero de 2009 Creado por

Receta para preparar dieciséis canapés.

Ingredientes

  • 1 trufa negra
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de nata líquida
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 4 rebanadas de pan de molde
  • Sal y pimienta en pocas cantidades

Preparación

Quita las orillas al pan y corta cada rebanada en cuatro.

Bate los huevos con la nata líquida, agregando sal y pimienta. Pon la mantequilla en una sartén y vierte en ella los huevos. Cuájalos a baño María. Antes de que estén cuajados, añade la trufa picada muy finamente.

Tuesta los pedacitos de pan y distribuye sobre ellos la preparación anterior.

Vía: Cocina PB

Miércoles, 25 de febrero de 2009 Creado por

Receta para cuatro personas

Ingredientes

  • 300 gramos de macarrones
  • 2 trufas negras
  • Una ramita de cebollino fresco
  • 25 gramos de margarina
  • ¼ de litro de nata líquida
  • Sal y pimienta blanca

Preparación

Cuece la pasta en agua hirviendo con sal.

En una sartén,  pon la margarina y saltea las trufas cortadas en láminas. Añade la nata líquida y deja que espese, manteniéndola a fuego suave.

Escurre la pasta una vez cocida y mezcla con la salsa de las trufas. Espolvorea con el cebollino fresco y deja que el conjunto hierva. Sirve caliente y agrega pimienta blanca molida al gusto.

Miércoles, 25 de febrero de 2009 Creado por

Primero que nada, la trufa negra es un hongo. En cuanto a su historia, puede decir que algunas culturas antiguas, como la romana y la egipcia, la apreciaban como afrodisíaco más que como ingrediente culinario. Ya entonces su precio era elevado, a pesar de ser un hongo silvestre.

Las trufas negras crecen en las raíces de algunos árboles (castaños, robles, nogales, etc.), estableciendo con ellos un tipo de simbiosis llamado micorriza. Para recolectar este hongo es necesario contar con perros adiestrados que, mediante su olfato, pueden localizarlo. En Europa, la trufa negra es recolectada entre noviembre y marzo.

Para cocinarla basta con limpiarla bien. Es usual encontrarla en los huevos trufados (impregnados del aroma del hongo) o en canapés que, gracias a ella, se convierten en aperitivos muy atractivos y gustosos: rallada sobre un pedacito de pan tostado con queso, en dip con queso crema o sobre una rebanada de jamón, por poner algunos ejemplos.

El consumo de trufa negra está un poco más extendido que antes, pero sigue siendo hasta cierto punto difícil de conseguir. Es posible encontrarla en sofisticados platillos realizados por cocineros de renombre, en restaurantes, e incluso en algunas tiendas que venden productos selectos. Su precio es elevado pero las recetas que la incluyen como ingrediente requieren cantidades muy pequeñas. En mis próximas entradas, algunas recetas con trufa negra.

Vía: Consumer Eroski